Bridget Riley en Dia Beacon: La Revolución del Op Art Monocromo

Dia Beacon explora los orígenes monocromáticos de Bridget Riley y la revolución del Op Art

El museo y fundación institucional Dia Beacon, ubicado en Beacon (Nueva York, Estados Unidos), presenta desde julio de 2026 una relevante muestra individual dedicada a las pinturas tempranas en blanco y negro de la pionera británica del Op Art, Bridget Riley. La exposición, comisariada por Liv Cuniberti y Emily Markert bajo la dirección de Jessica Morgan en la Dia Art Foundation, reúne seis obras maestras creadas entre 1961 y 1967, período en el que la artista redujo su paleta al monocromo esencial para desencadenar efectos ópticos y sensaciones perceptivas inéditas antes de incorporar el color a su producción artística.

La reducción cromática como catalizador de la percepción espacial

Antes de desplegar sus vibrantes bandas de color en la década de 1970, Bridget Riley (Londres, 1931) transformó radicalmente la abstracción geométrica mediante el uso exclusivo del blanco y negro. En piezas emblemáticas como Burn (1964), una cuadrícula de pequeños triángulos interrumpidos por una interferencia luminosa genera la ilusión de llamas en movimiento. Del mismo modo, en Interrupted Circle (1963) y Climax (1963) —uno de sus raros lienzos con formato moldeado con curvas líricas—, la artista británica altera intencionadamente las tensiones formales para que la superficie plana parezca comprimirse, expandirse e involucrar físicamente al espectador en el propio acto de mirar.

Esta etapa formativa halló su detonante en un viaje por la Toscana italiana en 1960 junto al ensayista Maurice de Sausmarez. Tras analizar minuciosamente el puntillismo de Georges Seurat y la descomposición del color, Riley comprendió que la tensión formal y la geometría rigurosa podían activar el espacio entre el cuadro y la mirada, convirtiendo la percepción visual en el auténtico tema de la obra de arte.

Relevancia institucional y valor para el mercado del arte contemporáneo

La muestra en Dia Beacon, que permanecerá abierta de manera continuada dentro de la programación de agenda internacional, consolida el valor histórico-crítico de las obras monocromáticas de Bridget Riley. Para los coleccionistas y especialistas en el mercado secundario y la inversión en arte contemporáneo, las piezas de la década de 1960 representan el núcleo conceptual más cotizado de la creadora, alcanzando destacados récords en las principales salas de subastas internacionales como Sotheby’s y Christie’s.

Con esta iniciativa, la Dia Art Foundation reafirma su compromiso con el estudio riguroso del arte de posguerra, conectando las investigaciones perceptivas de Riley con las grandes instalaciones de arte minimalista y conceptual que albergan sus salas en el estado de Nueva York.