
El Museo Reina Sofía Inaugura ‘Dulce Venganza’, la Primera Gran Retrospectiva Conceptual de Felix Gonzalez-Torres en Madrid
El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid presenta la exposición «Felix Gonzalez-Torres: Dulce venganza», la primera muestra a gran escala dedicada al influyente artista estadounidense de origen cubano en la capital española. Comisariada por Alejandro Cesarco y Nancy Spector, la exposición reúne más de cincuenta obras en la Planta 1 del Edificio Sabatini y estará abierta al público hasta el 12 de octubre de 2026, consolidándose como una de las citas imprescindibles del calendario de arte contemporáneo en España.
La Paradoja Estética y la Carga Política del Arte Conceptual
El marco conceptual de la exposición toma como punto de partida la noción de «dulce venganza», frase con la que Felix Gonzalez-Torres (1957-1996) describió su regreso a Madrid en 1991 tras haber residido brevemente en la ciudad en 1971 como niño trasladado desde Cuba. En aquel reencuentro de 1991, el artista presentó por primera vez su emblemática obra “Untitled” (Revenge), una escultura compuesta por caramelos en envoltorios azul cristalino diseñados para ser tomados por los visitantes y repuestos continuamente.
La muestra articula las contradicciones y tensiones inherentes al trabajo de Gonzalez-Torres, donde la belleza formal y la levedad aparente conviven con una profunda crítica social y política. A través de sus célebres pilas de papel, guirnaldas de luces, cortinas de cuentas y vallas publicitarias urbanas, la obra aborda cuestiones universales como el amor, el duelo por la crisis del sida, la identidad queer, la enfermedad y la fragilidad de la memoria colectiva e individual.
Relevancia Institucional y Mercado de Arte Contemporáneo
La exposición cuenta con valiosos préstamos de instituciones internacionales de primer nivel, entre las que destacan el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York, el SFMOMA de San Francisco y la colección Glenstone, además del respaldo de la Fundación Félix González-Torres y la adquisición de una pieza clave por parte de la Fundación Museo Reina Sofía. Para el mercado del arte contemporáneo y el coleccionismo institucional, la vigencia del lenguaje participativo y la naturaleza procesal de la producción de Gonzalez-Torres redefinen la relación entre la autoría, el espacio público y el espectador, manteniendo su posición como uno de los pilares fundamentales de las prácticas conceptuales de finales del siglo XX.




