La Huella Permanente: Arte Contemporáneo en los Dólmenes de Antequera

La huella permanente: el diálogo entre la abstracción contemporánea y el legado megalítico de Antequera

En el marco de la conmemoración del X aniversario de la inclusión del Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera (Málaga) en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, el Museo de Sitio de este icónico enclave andaluz acoge la exposición «La huella permanente». La muestra, organizada en colaboración con el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) y comisariada por Ángela Sánchez del Campo Moreno, propone una profunda reflexión sobre el símbolo, la memoria mística y la trascendencia del paisaje cultural a través del lenguaje plástico contemporáneo.

Un diálogo entre el arte actual y la memoria espiritual de la tierra

La propuesta curatorial establece un puente cronológico entre el culto ancestral a la tierra y la indagación espiritual de la pintura y escultura de finales del siglo XX y principios del XXI. Integrada por piezas de primer orden pertenecientes a la colección permanente del CAAC en Sevilla, la exposición reúne a un distinguido conjunto de creadores que indagan en la abstracción geométrica y la sacralidad de la forma.

Entre los nombres destacados figura el pintor aragonés José Manuel Broto (Zaragoza, 1949), cuya obra de gran formato «Lumbre» (1991) aporta una fuerte carga mística sobre la luz y la energía transformadora de la materia. Por su parte, la creadora valenciana Soledad Sevilla, galardonada con el Premio Velázquez de Artes Plásticas, exhibe la monumental instalación «El Retablo B» (2009), donde el ritmo y la luz modulan una arquitectura de introspección emparentada con la geometría ritual de las construcciones megalíticas.

Pintura, escultura e instalación en el ecosistema del arte público

El recorrido expositivo se completa con el célebre lienzo «Cielo invisible 3» (1994) del neoyorquino Ross Bleckner, centrado en la penumbra y la memoria inmaterial; el trabajo abstracto del maestro Jordi Teixidor con las obras «Todo es presagio» (2003) y «Siete maneras de mirar una mañana de domingo» (1991); y la vertiente tridimensional de Antonio Sosa con sus vaciados en arena de río y esculturas de materia orgánica. Como contrapunto audiovisual, la pieza invitada en vídeo «Rosa» (2008), de la artista Marcela Cernadas, introduce una lectura sobre los ciclos de la existencia humana.

Esta alianza entre la institución museística de Málaga y el CAAC consolida la importancia de articular diálogos expositivos entre el patrimonio histórico de España y la historiografía del arte contemporáneo. La exposición «La huella permanente» permanecerá abierta al público en Antequera hasta finales de junio de 2027.