El Museo Carmen Thyssen Málaga revive el barroco naturalista con obras maestras de Francisco y Juan Ribalta
El Museo Carmen Thyssen Málaga acoge en la Sala Noble del Palacio de Villalón la exposición temporal ‘Los Ribalta y el barroco naturalista’, una cuidada muestra de producción propia que reúne diez obras fundamentales procedentes del Museo de Bellas Artes de Valencia. La exposición, comisariada por el director del museo valenciano, Pablo González Tornel, estará abierta al público en la capital malagueña hasta el próximo 4 de octubre de 2026.
El naturalismo y la emoción sacra en el Siglo de Oro español
La propuesta da continuidad a la línea de investigación del museo malagueño sobre la imagen religiosa barroca en España. Bajo el impulso de la Contrarreforma católica y la dirección espiritual del arzobispo san Juan de Ribera en Valencia, la pintura derivó desde el manierismo hacia un realismo teatral e introspectivo orientado a conmover al espectador. En este contexto, Francisco Ribalta (1565-1628) se erigió como la figura articuladora del primer naturalismo valenciano tras su formación en Barcelona y su paso por El Escorial, donde asimiló la luz y la factura de maestros como Juan Fernández de Navarrete ‘El Mudo’ y Bartolomé Carducho.
Taller familiar, atribuciones y mercado del arte del siglo XVII
La muestra permite profundizar en la estrecha colaboración entre Francisco Ribalta y su hijo Juan Ribalta (1596/1597-1628), cuya pronta muerte truncó una de las carreras más prometedoras de la pintura española. Obras como San Bruno y La Magdalena después de la comunión, realizadas por Francisco, junto con el Calvario de Juan Ribalta, ejemplifican la maestría en el uso de la iluminación claroscurista, influida por copias de Caravaggio y las creaciones de José de Ribera. La exposición constituye una oportunidad excepcional para comprender la evolución del coleccionismo histórico y la producción de iconografía sagrada en el contexto del galerismo e institucionalismo artístico español.



