El Museo Nacional de Escultura en Valladolid, España, se convierte en el epicentro del arte barroco español al albergar la exposición monográfica “Salzillo. El instante detenido”. Esta muestra, dedicada al prolífico escultor murciano Francisco Salzillo (1707-1783), ofrece una mirada profunda y renovada a su obra y proceso creativo. La exposición abrió sus puertas el 5 de mayo y estará disponible para el público hasta el 23 de agosto de 2026, con entrada gratuita.
Considerado una de las grandes figuras de la escultura española del siglo XVIII, Francisco Salzillo dominó el mercado artístico local durante más de medio siglo, forjando un estilo propio y ecléctico que fusiona influencias francesas e italianas con el academicismo de la corte madrileña y los vestigios del barroco hispánico. La exposición, comisariada por Miguel Ángel Marcos Villán, conservador del propio museo, es la primera gran monográfica dedicada a Salzillo desde 2007, y la primera ocasión en la que se reúnen todas sus obras conservadas en el Museo Nacional de Escultura.
Un recorrido por el universo creativo de Salzillo: entre la devoción y la técnica
La muestra “Salzillo. El instante detenido” exhibe un conjunto excepcional de 26 obras, que incluye préstamos de diversas instituciones públicas y privadas de Murcia, Castilla-La Mancha y Castilla y León. Entre las piezas destacadas se encuentran el icónico paso procesional del “Prendimiento” o “Beso de Judas”, el “San José con el Niño” de la Parroquia de Santiago Apóstol de Lorquí —imagen representativa de la muestra—, “La Dolorosa” de Lorquí y el “Relieve de Virgen de la Leche”.
La exposición profundiza en aspectos menos conocidos de su carrera, como su proceso creativo, la organización de su taller y los avances recientes en la investigación sobre su catálogo. La capacidad de Salzillo para capturar la eternidad de un momento en volúmenes y pliegues es el eje central de la narrativa expositiva, que destaca su maestría para dotar a la escultura religiosa de una emoción profundamente humana.
Además de la exhibición principal, el Museo Nacional de Escultura ha programado una serie de actividades complementarias, incluyendo visitas guiadas por el comisario Miguel Ángel Marcos y una escuela de verano para niños. Esta iniciativa refuerza el compromiso del museo con la difusión del patrimonio artístico y ofrece una oportunidad única para el coleccionismo de arte y el público general de España de acercarse al legado de este imaginero fundamental.
