Thomas Houseago en Madrid: Esculturas Monumentales y Sanación en Banca March

El renombrado escultor británico Thomas Houseago irrumpe en la escena artística madrileña con su primera exposición individual en España, titulada ‘Thomas Houseago. Sculptures. Banca March Garden’. La muestra, que combina la monumentalidad de sus obras con un profundo diálogo sobre la vulnerabilidad humana, puede visitarse en el Jardín de Banca March de Madrid desde el 1 de mayo hasta el 30 de octubre de 2026.

La exposición presenta siete esculturas de gran formato instaladas al aire libre, transformando el jardín de la sede madrileña de Banca March en un espacio de reflexión y encuentro. Esta iniciativa se enmarca dentro de las celebraciones del centenario de la entidad financiera, que por primera vez abre al público este espacio tradicionalmente privado.

El Arte como Terapia y la Exploración de la Figura Humana

En diversas entrevistas y declaraciones, Houseago ha revelado cómo su proceso creativo está intrínsecamente ligado a su experiencia personal, utilizando el arte como una vía para procesar una profunda depresión nerviosa causada por abusos sufridos en la infancia. “Si no sanas, normalmente haces que otra persona tenga que sanar”, ha expresado el artista, destacando la cualidad terapéutica de su obra.

Las esculturas de Houseago son reconocibles por sus figuras desnudas y salvajes, con cuerpos incompletos y rostros totémicos que evocan una tensión entre la fragilidad y la fuerza. Su lenguaje artístico fusiona referencias desde la Antigüedad hasta figuras contemporáneas como Rodin, Brancusi, Giacometti, Picasso, e incluso iconos de la cultura popular como Ziggy Stardust o Darth Vader. Utiliza materiales como el yeso, el bronce, el aluminio, varillas de hierro y cáñamo, dejando a menudo visibles las huellas del proceso de creación, lo que confiere a sus obras una intensa presencia física y humana.

Un Diálogo entre el Arte y el Público

La propuesta de Houseago en Madrid no solo destaca por su impacto visual, sino también por el deseo del artista de hacer el arte más accesible y de sacarlo de los circuitos tradicionales. Al situar sus obras en un jardín abierto al público, busca romper las barreras que a menudo separan el mundo del arte de la vida cotidiana, permitiendo que las esculturas dialoguen directamente con los visitantes.